Quieres dejar tu trabajo y aún no tienes otro: ¿irte ya o aguantar mientras buscas?
Irte ya te da aire; aguantar te da sueldo y fuerza para negociar. Lo que decide es cuánto te está costando quedarte.
Redacción de Estrategia3 minutos de lectura

La situación
Caso hipotético, construido a partir de situaciones habituales.
Llevas un año pensando en irte. El ambiente en tu equipo ha empeorado desde el cambio de dirección, los domingos por la tarde ya estás pensando en el lunes y no ves cómo crecer donde estás. Has empezado a buscar, pero entre el trabajo y lo demás apenas te queda tiempo para preparar entrevistas. Tienes ahorros para unos seis meses.
Por qué no es fácil decidir
Irte sin tener otro trabajo suena a imprudencia, y a veces lo es. Pero quedarte también tiene un coste que no aparece en la nómina: el desgaste, el tiempo que no tienes para buscar bien y el riesgo de que el cansancio se te note en las entrevistas.
Hay dos datos que pesan más de lo que parece. El primero: en España, si te vas por voluntad propia no cobras el paro, así que tus ahorros son todo tu colchón. El segundo: buscar trabajo desde un trabajo te da más fuerza para negociar el sueldo, porque no tienes prisa y eso se nota.
Lo que decide es cuánto te está costando quedarte, y si ese coste es pasajero o va a más.
Las salidas
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Aguantar mientras buscas
- Qué ganas
- El sueldo, el colchón intacto y más fuerza para negociar la próxima oferta.
- Qué arriesgas
- Que la búsqueda se alargue, el desgaste vaya a más y llegues agotado a las entrevistas.
- Tiene sentido si
- El problema es que no creces, no que el día a día te esté haciendo daño.
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Aguantar con fecha de salida
- Qué ganas
- Un límite que hace llevadero el día a día y te obliga a buscar en serio.
- Qué arriesgas
- Llegar a la fecha sin nada y tener que decidir otra vez, con menos margen.
- Tiene sentido si
- Puedes aguantar unos meses más y necesitas saber que esto se acaba.
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Irte ya y buscar a tiempo completo
- Qué ganas
- Descanso, tiempo para preparar bien cada proceso y margen para formarte.
- Qué arriesgas
- Tus ahorros, una búsqueda más larga de lo previsto y tener que explicar el hueco en el currículum.
- Tiene sentido si
- Quedarte está afectando a tu salud, o tus ahorros dan para mucho más tiempo del que crees que vas a tardar.
Lo que haríamos
En este caso, la segunda salida. Seis meses de ahorros sin paro dan para irse, pero no para una búsqueda que se complique, y las búsquedas suelen durar más de lo previsto. Ponte una fecha, por ejemplo dentro de tres meses, y úsala para buscar de otra manera: pocos procesos y bien preparados, en vez de muchas candidaturas enviadas de noche.
Mientras tanto, protege tu tiempo. Si te quedan días de vacaciones, guárdalos para las entrevistas, y no te comprometas con proyectos largos que no vas a terminar.
Si llega la fecha sin oferta, decide con lo que sepas entonces: cuántas entrevistas has tenido, cómo han ido y cuánto aguantas. Y si en algún momento quedarte te está haciendo daño de verdad, la respuesta cambia: la salud va antes que el colchón. Si mientras tanto te llega una oferta, en este otro dilema contamos cómo compararla con lo que dejas.
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